
Se trata de un equipo conformado por amas de casa, médicas, y empresarias, además de profesoras y ex profesoras. Que está coordinado, por las docentes Estela Centeno y Mariel Leonardelli. “Lo hacemos sólo por vocación, sin ningún tipo de rédito económico”, comentan.
Armar espectáculos de narración oral. Incentivar a la lectura. Diagramar talleres corporales, o de trabajos sobre la voz… Estos son algunos de los objetivos que, en Junín, y desde hace ya cuatro años, persiguen un grupo de 15 mujeres, conocido como “Las cuenteras de la esquina”. Coordinado por las docentes Estela Centeno y Mariel Leonardelli, estas personas se juntan todos los viernes para diagramar las actividades. “Lo hacemos sólo por vocación, sin ningún tipo de rédito económico”, aclaran las responsables e inspiradoras del proyecto, que incluye también a amas de casa, médicas, y empresarias, además de profesoras y ex profesoras. “Para definirnos, podríamos decir que somos ‘narradores urbanos’. Nos dedicamos a acercar el libro a la gente, por medio del relato de la literatura, tanto tradicional como moderna”, explica Leonardelli. Aunque en un primer momento surgió como un programa destinado a los chicos, “Las cuenteras…” enseguida abrieron el juego a personas grandes, y hasta de la tercera edad. Nadie que quiera participar se queda afuera. Así, se consolidaron y obtuvieron reconocimiento en la ciudad (y en toda la región), a partir del trabajo incesante que realizan. La decisión de crear este espacio surgió de la reconocida Escuela de Educación Estética, situada en la esquina de Lavalle y Francia, donde se realizan los talleres. Y por la ubicación geográfica es que surgió el nombre. “En el colegio, además de talleres de literatura, hay talleres de teatro; de plástica; y de música”, describe Centeno. Mientras que Leonardelli explica la importancia de lo que ellas llevan adelante: “Un buen relato de un cuento es lo que después acerca a las personas a un libro”. La referente “Las Cuenteras…” también se presentan, con sus espectáculos de narración oral, en lugares tan numerosos como disímiles entre sí: escuelas; teatros; ferias del libro; auditorios; y librerías, son algunos de los sitios de los que suelen ser convocados. A algunos encuentros, el grupo acude junto con la reconocida narradora oral María Héguiz, otra persona muy importante en esta movida. “La relación con ella surgió a partir de algunos talleres en distintas Ferias del Libro. Y cuando comenzamos con el proyecto enseguida la sumamos. Es como nuestra maestra”, cuenta Centeno. Y Leonardelli aclara: “Pero pocas veces puede acompañarnos, porque está ocupada”. El grupo comenzó a trabajar en abril del 2004, y el puntapié inicial fue de Leonardelli. Por aquellos días, la Escuela de Educación Estética decidió poner en marcha un Taller de Redacción, cuyos destinatarios fueran los chicos. “Pero luego se fue ampliando el proyecto, tanto en los rubros a los que apuntamos como a las personas a las que va dirigido”, agrega Centeno. El “debut” oficial de “Las cuenteras...” fue en el Teatro de la Ranchería, con un espectáculo de narración oral. Pero antes de eso ya se habían realizado varios talleres formativos en la escuela, para explicar de qué se trataba esta nueva expresión artística, de la cual la mayoría no tenía conocimientos. En el grupo hay varias escritoras, aunque en los espectáculos sólo se limitan a leer obras de autores conocidos. “Es algo que hacemos porque nos gusta mucho. De lo contrario, nadie dedicaría dos horas por semana para reunirnos, más todo el tiempo extra que cada una trabaja en su casa para buscar el material, y la mejor forma de interpretarlo”. El Ñaque Argentino, la iniciativa inspiradora La reconocida actriz, cantante, y profesora de narración oral María Héguiz creó, en 1992, El Ñaque Argentino, la primera biblioteca oral circulante, que se ocupa de la difusión oral del libro y la lectura. Así, comenzó a recorrer toda la Argentina y el exterior difundiendo la palabra y textos de escritores argentinos, rioplatenses y universales, con un formato de espectáculo o recital de narración oral, incluyendo interpretaciones escenificadas de los relatos, canto, y música como apoyo escénico y teatral.
Además, desde El Ñaque Argentino también se proponen talleres y diferentes proyectos regionales. Claro está, el espíritu que moviliza a “Las Cuenteras...” es exactamente el mismo. “Es así. Tenemos algo en común, y es el hecho de darle mucha importancia a la literatura y su difusión”, asegura Leonardelli.
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